Pagó pase diario para ir a Santiago. Apareció debiendo $1.953.056 en multas de TAG.
Viajó con su familia a Santiago y compró el pase diario prepago para los dos días exactos de entrada y salida. Guardó los comprobantes.
Meses después, una autopista empezó a llamarlo: circulaba sin TAG. Explicó que vive en el sur. Las llamadas aumentaron, también desde otras autopistas.
Su patente había sido clonada: alguien circulaba en otro vehículo con su placa.
Denunció el delito al Ministerio Público: la causa terminó sin identificar a nadie. Fue al organismo de consumo: sin éxito. Al pagar el permiso de circulación descubrió la deuda en el registro de multas no pagadas. Pidió una placa nueva al Registro Civil: rechazada.
La dimensión del problema: informaron siete juzgados de policía local, tres concesionarias y cinco municipios. Quince instituciones, ninguna capaz de resolverlo sola. El municipio dijo que es mero recaudador. El Registro Civil, que "las patentes serán únicas y definitivas" y que solo el tribunal que ordenó cada multa puede eliminarla.
La Corte de Apelaciones de Temuco encontró la salida por otro lado: la propiedad se tutela no solo hacia el pasado, sino también hacia el futuro. Si el vehículo mantiene la placa actual, una nueva afectación es inevitable e inminente. Por eso negarle una placa nueva se torna arbitrario.
Ordenó en tres frentes: nueva placa, que el municipio le permita pagar el permiso y que las tres concesionarias cesen todo requerimiento por más de dos años de cobros.
Lo interesante: no discutió multa por multa ni lo mandó a pelear a siete juzgados. Cortó la causa del problema.
Para pensar: ¿Has revisado si tienes multas de autopistas que nunca usaste?
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Agendar consulta → Escribir por WhatsAppNota legal: Relato basado en una sentencia pública, sin nombres ni datos que identifiquen a las partes. Es contenido informativo: cada caso se resuelve según sus propios hechos y pruebas. Para tu situación concreta, agenda una consulta profesional.