Llegó a los 17. Egresó con excelencia. Le negaron los papeles por cómo entró.
Entró a Chile en mayo de 2021 por un paso no habilitado. Tenía 17 años. Con un identificador escolar provisorio que le dio el propio Estado, cursó toda la enseñanza media y egresó con calificaciones de excelencia.
Pidió la regularización migratoria extraordinaria y la Subsecretaría del Interior se la negó por la forma de ingreso. Sostuvo que es una facultad discrecional y que no había circunstancias humanitarias.
La Corte de Apelaciones de Valparaíso acogió la protección. La resolución omitió por completo que era menor de edad al entrar y su arraigo educacional. Y el artículo 4 de la Ley 21.325 es claro: los menores de edad no están sujetos a sanciones migratorias.
La Corte lo llamó un contrasentido: el Estado le permite estudiar y graduarse con honores y, a la vez, le cierra el paso a la cédula que necesita para seguir estudiando. Tratarla como adulta infractora vulneró la igualdad ante la ley.
Ojo con lo que ordenó: no le dio la regularización. Dejó sin efecto la resolución y mandó dictar una nueva, ponderando su arraigo y su edad. Sin costas.
Para pensar: ¿Puede el Estado cobrarte de adulta lo que hiciste a los diecisiete?
Recibe novedades legales útiles cada lunes
Un caso real, una norma explicada simple y un recurso descargable. Al suscribirte recibes el Pack Finiquito gratis.
Suscribirme al boletín →¿Vives una situación parecida?
Cada caso tiene matices. Agenda una consulta online de 30 minutos y lo revisamos contigo.
Agendar consulta → Escribir por WhatsAppNota legal: Relato basado en una sentencia pública, sin nombres ni datos que identifiquen a las partes. Es contenido informativo: cada caso se resuelve según sus propios hechos y pruebas. Para tu situación concreta, agenda una consulta profesional.